Espacio de Relax

Espacio de Relax
Habitad de los duendes

domingo, 6 de febrero de 2011

Soliloquio

Moribundo de tus deseos
Visionario de la desdicha
Hoy llevo plagado a mi ser, la herida de tus besos

Como aleteo de mariposas
Siento tu caricia y me convierto en esclavo de tus deseos fulgurantes y apasionados

La luna gime al compás de nuestros cuerpos
Y el viendo roza como espiga dorada nuestra piel entrelazada

Soslayado por la injuria
Recibo tus promesas
Y el flagelo de tus uñas clavadas a mi espalda

Me pierdo en la lejanía
Mientras mi cuerpo sucumbe en tu lecho bendito y senil
Atormentado por la desidia
.

1 comentario:

  1. Amigo Dios bendiga tu andar extraño y necesario por este camino de rosas y espinas fundidas en la arena tibia de las emociones...
    Remueves corazones y haces latir sentimientos escondidos, apagados, "olvidados", que renacen en tus frases y susurrando gritos, queda advertido mi oido sordo...Aun existo!

    ResponderEliminar

Mirada del olvido

La distancia es el olvido de lo que un día fuimos

La tristeza es el aire que mueve mis pasos

Sólo el deseo de tenerte a mi lado es lo que alimenta mis ansias

Y me hace partícipe de esta mentira llamada vida

La fuerza que conservo la dejo plagada en cada línea que te dedico

Aun recuerdo como fuiste desterrada ¡OH Ángel Mío! De la luz eterna

Sentado estoy a la espera de tu llamada, para así morar contigo al píe de la montaña del pecado.

Repetida Eutanasia

La demencia se apoderó de mi vida

Ahora soy su marioneta

Horrendas muecas posa en mis rostro

Y me disfraza con los peores harapos

Una hora al día me deja solo

Y me entrega a la lucidez, pero

¡Maldita sea! Es siempre tarde

Y me encuentro solo, rodeado de nada

Aprovecho ese efímero instante

Para plagar mis pensamientos y vivencias

En hojas de papel

Cuando siento la libertad a plenitud,

La desgraciada se apodera nuevamente de mi sombrío cuerpo

Una lucha constante de poder

Se crea en mi mente y por más que luche, estoy vencido

Sólo una hora al día soy dueño de mis pensamientos, de mi vida, de mi lucidez...

De mi miseria.