Espacio de Relax

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Habitad de los duendes

lunes, 21 de marzo de 2016

 PASOS Y SEMILLAS

Una mirada, de esas que quieres esconder y el sol de reojo te obliga a mostrar. Como un avión de papel, hecha, deshecha, doblada y formada, jugando a ser libre; sin saber que va dirigida por una mano ajena, sin saber que la ley de gravedad, (maldita ley piensa al descubrirla) la obliga a descender hasta que se consuma en el suelo, se diluya con el perdonar del tiempo; o simplemente hasta que otra mano le permita disfrutar de esa efímera libertad, de su esencia. Esa mirada, la de los soñadores, de los que suspiran cuando el viento mece los árboles y la sinfonía del sonido de sus hojas, de sus ramas permiten un acercamiento a un mundo que no se percibe, sino que se siente. Como la mirada que se pretende esconder y el rayo de sol no permite ocultar.
AROMAS Y RECUERDOS...

Una taza de café en mi mano, el olor a horneado circundando la soledad, y afuera llueve. En la ventana picotea un ave, capaz asustada por sus mojadas alas y la pérdida de fuerza; otro sorbo de café; pienso en fumar y se me va el pensamiento con una rafaga de viento que golpea una puerta. Aún el aroma del horno, calentito, arrastrándome al pasado, a los besitos de coco y las galletitas que compartíamos en el patio con los vecinos. Añoranza de la inocencia. Llueve y suenan los mangos que caen, vuelvo al pasado, al correr bajo la lluvia, al vivir sonriendo, al sentirse eterno. Se terminó el café y continúa la lluvia, ahora dentro...
LUNA DESGASTADA... LUNA DERRETIDA

Así, en las noches de luna imprecisa, en noches donde el frío cala los huesos y los abrazos dan calor, es cuando la soledad es la mejor aliada; te toma de la mano y sonriendo con sigilo te muestra aquello que a simple vista no logras ver. Te da un beso; ese beso de soledad, mezcla de alegría y nostalgia, mezcla de recuerdos y sabores, de un presente latente, de un suspiro... Esta noche de luna amarilla, mi cuerpo solo clama por tu piel y la soledad se transforma en una burla que es desplazada por tu presencia, no latente, pero si sublime. Esta noche de luna amorfa, mi cuerpo se convierte en un grito ahogado en el borde de la almohada.
El borde de tu labio inferior es una corniza, ahí estoy, sosteniéndome cual suicida arrepentido para no caer en el abismo del olvido. Miro hacia arriba y tus ojos iluminados son un sol para mi minúscula presencia que no logras percibir; sigo ahí, al borde de tus labios, con miedo a que el viento de tu respiración me arrastre hacia la espesa neblina del recuerdo olvidado. Miro tus pómulos desde mi extrema posición, cual montañas amazónica, llenos de vida, de color y de historia, ahí rememoro, con las manos aferradas aún a la corniza de tus labios, cómo me paseaba por esas montañas, por esos pómulos enrojecidos. Ya cuando decido dejarme caer, sintiéndome vencido y arrepentido, tu alma siente mi vaga presencia y tu cuerpo suspira, dándome oportunidad de arrastrarme con el aire que inhalas y dejándome entrar para morar en tu ser.

sábado, 16 de agosto de 2014

Jp

Te escribo a ti, Duende que sembró en mi ser un halo de energía que he estado cultivando, ser mágico que desde los inicios habita en mi corazón, astuto, sombrío y lleno de luz, duende de la madrugada, de noches misteriosas y de amaneceres llenos de suspiros... Te escribo a ti, alma que vaga en mi ser, ser que habita en mi alma y me llena de nostalgia al no tenerte materializado. Te escribo a ti, angel que vuela, demonio que camina y lucha en mi corazón por mantener un espacio y salir a la vez. Te escribo a ti, susurro de medianoche que me despierta con un leve gemido, sol del atardecer, luna menguante que despierta mi paladar, brisa suave que congela mis sentidos... Te escribo a ti, eclipse perenne que cubre mis nostálgicas noches.

Susurros del Silencio...

Eres sólo un cuerpo y la fuerza que lo compone... Eres sólo una mirada y lo que detrás esconde, eres sólo una caricia y lo que dibujas en mi piel. Eres sólo un beso y lo que se desprende de mi. Eres sólo un gemido y la anomalía de mi suspiro. Eres tú, quien en la soledad te entregas a otra piel y transfiguras palabras para llenar un vacío corazón. Soy yo, quien te siente, te mira, te respira y te espera para deleitarnos en la semblanza de tu cuerpo que no me pertenece, pero que escondes un alma que va unida a la mía.

lunes, 31 de octubre de 2011

Ocaso del Amanecer..

Al amanecer y al contacto con el rey sol, mi alma se diluye con tus besos y mi piel se entrega a un agónico pensamiento donde sólo se entrelazan el  sentir de tus caricias y la oscuridad de mis deseos que se confunde con el espacio entre el sueño y el despertar

Al abrir los ojos, estás ahí, a mi lado como guardián de un castillo, alerta para cualquier acontecer.
Tus manos recorren mi cuerpo y tu suave mirada se cruza con mi sonrisa y mi agitado respirar.

Me entregas tu piel, tus besos y caricias, me llenas del aroma de las montañas y me subes a cumbres elevadas donde el frío y la humedad me arropan para llenarme de sensaciones que sólo son emitidas por tus flajeladores besos...

Llename de la noche y búscame al despertar, donde mi alma no es dueña de mi cuerpo, sino de mis oscuros deseos.!!


Mirada del olvido

La distancia es el olvido de lo que un día fuimos

La tristeza es el aire que mueve mis pasos

Sólo el deseo de tenerte a mi lado es lo que alimenta mis ansias

Y me hace partícipe de esta mentira llamada vida

La fuerza que conservo la dejo plagada en cada línea que te dedico

Aun recuerdo como fuiste desterrada ¡OH Ángel Mío! De la luz eterna

Sentado estoy a la espera de tu llamada, para así morar contigo al píe de la montaña del pecado.

Repetida Eutanasia

La demencia se apoderó de mi vida

Ahora soy su marioneta

Horrendas muecas posa en mis rostro

Y me disfraza con los peores harapos

Una hora al día me deja solo

Y me entrega a la lucidez, pero

¡Maldita sea! Es siempre tarde

Y me encuentro solo, rodeado de nada

Aprovecho ese efímero instante

Para plagar mis pensamientos y vivencias

En hojas de papel

Cuando siento la libertad a plenitud,

La desgraciada se apodera nuevamente de mi sombrío cuerpo

Una lucha constante de poder

Se crea en mi mente y por más que luche, estoy vencido

Sólo una hora al día soy dueño de mis pensamientos, de mi vida, de mi lucidez...

De mi miseria.